El Stelvio es un Alfa por los cuatro costados

El grupo Fiat Chrysler, FCA, va poco a poco encontrando su lugar y reorganizando sus numerosas marcas, y mientras que Lancia apenas se venderá en Italia -donde el Ypsilon se sigue vendiendo bien y mucho– dejará de hacerlo en la mayoría de mercados. Por su parte Alfa Romeo se está relanzando con todos los recursos, sinergias y posibilidades de un gran grupo.

Así, llegó primero el Giulia -una gran berlina media capaz de hablar de tu a tu a las berlina alemanas de más prestigio- y ahora llega el Stelvio con el que comparte plataforma y es el primero de una gama de SUVs o todocamino que irán apareciendo poco a poco en los próximos años.

Stelvio

 

El nuevo Alfa Romeo debe su nombre, Stelvio, al puerto de montaña más alto de Italia -el segundo de Europa-, y la carretera 38 que lo atraviesa, con 20 kilómetros y más de 75 curvas, que lo convierten en un lugar mítico para aquellos que disfrutan de una conducción deportiva enlazando curva tras curva.

De ahí que el Stelvio se desenvuelva con sorprendente facilidad en carreteras de montaña como hemos podido comprobar en un recorrido por la sierra de Madrid en dirección norte. Ahí, por carreteras con asfaltos buenos y menos buenos y con muchísimas curvas hemos podido sentir lo bien hecho y lo bien que se comporta éste nuevo Alfa cuando se le aprieta. Porque apenas balancea, atiende a las manos con una dirección muy precisa, tiene una caja de cambios de ocho velocidades automática muy bien escalonada -que en el modo Dynamic sabe en todo momento que relación necesitamos- y con el motor de gasolina de 280 caballos apenas hay necesidad de más potencia para salir muy rápido de cualquier curva. Además, este motor de 280CVva asociado a una tracción inteligente 4×4 que en principio actúa sobre el eje trasero y solo cuando pierde tracción delante le pasa hasta el 50% del par. El resto de motores también llegará con la tracción Q4 salvo el diésel más pequeño de 150 caballos y alguna versión del también diésel de 180CV que lo harán con una propulsión trasera.

Para más adelante ya hay confirmada una versión Quadrifoglio que será la única con un motor de seis cilindros en V en lugar de los cuatro que tiene el resto de la gama. Con este motor el Stelvio ofrecerá desde sus 2.9 litros y dos turbocompresores 510 caballos y promete ser una verdadera fiera del asfalto.

Diseño italiano

Es verdad como dicen los responsables de la marca que el Stelvio es un Alfa por los cuatro costados y que su diseño es depurado y deportivo a la vez que elegante, como no podía ser de otra manera en un italiano de pura cepa. En él viajarán cómodos o muy cómodos cuatro pasajeros pero la plaza central trasera no lo es tanto por un voluminoso tren de la transmisión. Los acabados están bien, con materiales en principio de calidad -la unidad que probamos traía cuero perforado y los ajustes de los asientos, eléctricos- aunque tal vez no lleguen a la altura de los coches alemanes del segmento. Eso sí, el salpicadero resulta limpio y ordenado con todos los mandos al alcance de la mano -como guiño a la deportividad el botón de arranque se encuentra en el mismo volante– y tan sólo -cuestiones de diseño- se echa en falta una pantalla del navegador más grande o en estos días de calor asientos ventilados.

 

Por otra parte el maletero resulta amplio y fácil de ordenar por unas formas muy cuadradas y con 525 litros tiene más que suficiente para que viaje una familia.

Conclusión

El Alfa Romeo Stelvio llega para competir en un segmento donde hay mucho y muy bueno donde elegir y donde las marcas alemanas de más prestigio tienen su territorio. BMW X3, Mercedes GLC, Audi Q5, Jaguar F-PACE o el más deportivo Porsche Macan son los rivales a los que ha mirado Alfa a la hora de diseñar su primer SUV. Y puede competir con ellos en algunos aspectos considerados importantes para muchos de los compradores de estos coches: el diseño italiano diferenciador y la deportividad.

 

En cuanto a sus virtudes para circular fuera del asfalto, es posible que sean mejores de lo que imaginamos, incluso llega con una especie de Control de descensos pero no lo hemos probado. Eso sí, en carretera y en el modo Dynamic va como un tiro y se sujeta y atiende a nuestros requerimientos que da gusto. Los otros dos modos, el Normal y el Advanced Efficency se quedan un poco descafeinados cuando has probado el primero.

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